cuatro siete
Raúl Ramírez
Raúl Ramírez es un explorador de la noche y la tierra, de la textura y el color. Oriundo del estado de Oaxaca y residente desde hace muchos años en Chiapas, Raúl Ramírez ha vivido en un mundo de inevitable arte. En su adolescencia, la plástica era una sombra velada ⸻inocente pero fiero asombro ante los cuadros de todos los museos⸻ y bastarían unos años para que se diera cuenta de que no había otro camino posible que la apuesta por el arte. Entre estos dos momentos de su vida, se relacionaría con figuras tales como Francisco Toledo en ambientes que poco tenían de artísticos y mucho de empresariales. En alguna noche perdida de hace siete años, Ramírez lo diría en voz alta: “No quiero jugar a ser artista. Yo quiero ser artista”. Su voluntad se imponía; la moneda estaba en el aire.